Serie “El Período Especial fue del carajo” (Final)

Los testimonios de esta serie son la versión periodística de un texto redactado entre enero y febrero de 2006 para la tesis de grado de una universitaria francesa, quien por tema escogió “Cubanas en Período Especial”. El siguiente relato es un fragmento del excelente documento histórico.

Por Tania Quintero, taniaquintero.blogspot.com

Por los días en que preparaba este trabajo para subir al blog, se divulgaba que un equipo de investigadores de la Universidad John Hopkins, EEUU, y otro de la Universidad de Cienfuegos, Cuba, luego de estudiar los efectos del “período especial” en la Isla, habían concluido que éste había sido beneficioso para los cubanos. […] Si la escasez, miseria, falta de alimentos, medicinas, artículos de aseo, transporte y energía eléctrica, entre otras carencias, son beneficiosas para los seres humanos, esos especialistas deberían pedirle a los gobernantes de EEUU y otros países desarrollados, que decreten un Período Especial en Tiempos de Paz, igual al que Fidel Castro implantó en 1990. Desconozco las informaciones y estadísticas utilizadas por dichos investigadores y si libremente pudieron pesquisar y entrevistarse con cubanos que padecieron -y muchos todavía padecen- las secuelas del “período especial”. Pero de lo que sí estoy segura es que ninguno de ellos lo vivió in situ como lo viví yo, mi familia, mis vecinos y mis amigos. […] Sin embargo, si uno sólo se concentra en el impacto de una disminución de peso (5,5 kilos en promedio) y aumento de la actividad física, el trabajo podría verse como positivo.

No obstante, para su investigación, el experto no tomó en cuenta la composición de la dieta de los cubanos durante la primera mitad de los años 90. Además de una disminución de peso e incidencia de diabetes y enfermedades cardiovasculares, Cuba se enfrentó a problemas de desnutrición. Estudios anteriores indican que en esos cinco años la dieta de los adultos era de menos de 2.000 calorías al día, mientras que la de los niños y personas de edad avanzada fue de casi 1.500 calorías. El mayor efecto negativo -según varias investigaciones entre ellas una publicada en el New England Medicineen 1995- fue una epidemia de neuritis óptica y polineuropatía periférica carencial en la población, ocasionada por una nutrición inadecuada y la falta de vitaminas como el complejo B.

Varios estudios indican que unas 50.000 personas se vieron afectadas. […] Dudosa, al menos para mí, es la afirmación de que mermaron los casos de diabéticos. No sé cómo esto se produjo, porque al cubano siempre le gustó comer postres y dulces, y al no poder tenerlos, empezó a tomar agua con azúcar, prieta o blanca, dos, tres, cuatro veces al día (la famosa “sopa de gallo”). Muchas personas por desayuno tomaban cocimiento de hojas de naranja, limón, salvia, romerillo o cualquier otra planta o yerba de agradable sabor.

Ese “té” lo tomaban caliente, bien endulzado, y así poder comenzar el día con “suficiente energía”. Casos de estreñimiento, hemorroides y otros trastornos intestinales se presentaron en aquellas personas cuyo organismo necesitaba consumir aceite vegetal dos o tres veces por semana como mínimo. La ausencia de calcio en la dieta diaria ocasionó que las ya deficientes dentaduras de los cubanos comenzaran a tener más caries y problemas odontológicos. Y no fueron aislados los casos de personas, más o menos viejas, a quienes se les empezaron a caer dientes y muelas. La falta o disminución de calcio también debe haber afectado en los procesos de cambios de dentición en los niños que tuvieron la mala suerte de nacer entre 1991 y 2001 y no pertenecer a familias “condólares”. En mi opinión, las dos peores consecuencias del “período especial en tiempos de paz” fueron: – La enorme cantidad de niños bajos de peso y talla que a partir del “período especial” empezaron a nacer […] – Y aunque mucho antes de esa época las mujeres comenzaron a tratar de aliviar la escasez y penurias que la revolución les trajo teniendo un solo un hijo, si acaso dos, fue durante el “período especial” cuando las cubanas dijeron NO y dejaron de parir: si salían embarazadas, se hacían un aborto.

El resultado es bien conocido: el decrecimiento y envejecimiento de la población. Todo ello al margen de depresiones y divorcios; aumento de la violencia doméstica y callejera, y de los índices de tabaquismo, alcoholismo, prostitución, juego ilícito, corrupción, actividades delictivas, suicidios y de muertes evitables.

Be the first to comment on "Serie “El Período Especial fue del carajo” (Final)"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*