Regresó a Cuba la silla de Antonio Maceo

La histórica silla de tronco de palmera que perteneció a Antonio Maceo a finales del siglo XIX volvió a Cuba, más de un siglo después de haber sido llevada a España por el general mallorquín Valeriano Weyler. La cesión de la simbólica silla fue realizada por un periodo de dos años al Museo de Historia de La Habana. Weyler ocupó el cargo de capitán general de Cuba entre febrero de 1896 y octubre de 1897, cuando sus tropas combatieron a los insurgentes que querían la independencia de la entonces colonia de España. El español siempre sintió, desde el antagonismo, un gran respeto por Maceo como militar. Por esa razón regresó a España con dos antiguas propiedades de Maceo: su silla de tronco de palmera y el reloj de bolsillo que portaba en el momento de morir.