El Palacio de Valle, Cienfuegos

Fuentes: cienfuegospatrimonio.com; cienfuegoscuba.galeon.com

Como si se tratara de una especie de guardián del encanto de la bahía de Cienfuegos, el Palacio de Valle, con una variedad de estilos, aunque predomina el mudéjar, constituye una de las riquezas arquitectónicas de la Perla del Sur.

El palacio se localiza en la zona de Punta Gorda en la parte sur de la ciudad intrínsecamente asociado con el mar. Debe su nombre al que fuera su dueño Acisclo Valle Blanco. Su construcción costó un millón y medio de pesos. Las obras se iniciaron en 1913 y la edificación diseñada por el arquitecto cienfueguero Pablo Donato Carbonell, fue concluida cuatro años después bajo la certera dirección del arquitecto e ingeniero civil italiano Alfredo Colli.
Resultó un capricho arquitectónico. En él hay influencias góticas, románicas, barrocas e italianizantes combinadas con el estilo mudéjar que estuvo en boga por la España de los siglos XII y XIII.

En la creación de esta joya ecléctica de la arquitectura doméstica participaron artesanos franceses, italianos, árabes, y cubanos. Todos los materiales fueron importados; mármoles de carrara, alabastros también italianos, cerámicas venecianas y granadinas, herrajes y forjas españolas, mosaicos talaveranos y cristales europeos, menos la caoba madera preciosa de nuestro país.

El edificio es una mezcla de los más variados estilos, porque predominan los estilos particulares y no la unidad arquitectónica: cornisas que coronan la entrada de los salones y portadas, dominando los arcos de ojivas equilaterales y agudas.
La planta central del Palacio de Valle cuenta con un vestíbulo de estilo gótico-primitivo, un salón comedor de influencia mudéjar, una sala de música y juego Luis XVI y otra de visitas, con el artesonado en oro, estilo Imperio.

De corte veneciano son algunas de las ocho habitaciones del piso superior donde se hallan dos salones, uno de estar y otro de estudios. Tres torres rematan la edificación. La primera tiene la influencia gótico-románica. Representa la fuerza. La segunda recuerda el monumento del Taj Mahal y simboliza el amor, mientras que la tercera es de estilo árabe y representa la religión. En la plataforma del techo también está asentada una glorieta que mira hacia la bahía cienfueguera. En el piso del Palacio de Valle se entrelazan en un artístico monograma las siglas del nombre del que fuera dueño de la edificación.

La construcción quedó abandonada en 1922, cuando la dueña y los hijos viajaron a España y durante un tiempo funcionó el Club de Cazadores. Luego de 1959 se instaló una Escuela de Arte. Hoy el Palacio de Valle es uno de los símbolos de Cienfuegos por sus valores histórico-arquitectónicos y ambientales, además de su relación con la bahía y el hotel Jagua. El Palacio es sede de importantes actividades culturales, así como también alberga un restaurante anexo al Hotel Jagua y un bodegón propio para los enamorados del arte y de la buena comida cubana.

1 Comment on "El Palacio de Valle, Cienfuegos"

  1. Dayron Rámida Coll | 12 junio, 2017 at 6:23 pm | Responder

    Soy cienfueguero, puedo asegurarles q es un lugar bello…

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